Chrysler, GM y Ford piden ayuda al gobierno de EEUU para salvar la crisis
Que la crisis económica se está cebando en el sector de la fabricación del automóvil lo podemos ver a diario, también en nuestro país, con bajadas en las ventas y con amenazas de Expediente de Regulación de Empleo en varias de las compañías ubicadas en España.
Pero sin duda el plato gordo de esta situación está ahora mismo en Estados Unidos. Desde hace meses la situación de compañías como Chrysler y GM es alarmante. La señal de alarma la lanzaron hace unos meses y solicitaron al gobierno de Bush una inyección de varios miles de millones de dólares, pero todo indica que si esa ayuda no se concreta entre los meses de noviembre y diciembre ambas compañías podrían entrar en bancarrota de manera inminente. Ford sería otra de las compañías en situación de riesgo aunque no en los niveles de las dos anteriores.
La ayuda solicitada de las tres grandes compañías rondaría los setecientos mil millones de dólares y de no llevarse a efecto haría peligrar tres millones de puestos de trabajo, sin contar los efectos indirectos sobre otros tipos de industria. Una situación que se vislumbra catastrófica para la economía y el empleo no sólo estadounidense.

